
Aumentan las soluciones quirúrgicas que incluyen terminaciones artificiales para el cuerpo humano
- Imagen: Louisville Prosthetics -
Autor: Por ANTONIO DELGADO Fecha de publicación: 22 de abril de 2009 Recambios sintéticos
Una motorista circula por una calzada urbana y de repente se detiene en un semáforo porque una notificación holográfica que sale de su casco le avisa de que su cerebro acaba de recibir un mensaje de correo electrónico. Esta estampa pertenece a un cómic, pero tal vez un día no tan lejano llegue a ser real. La utilización de dispositivos electrónicos que añadan capacidades extras a los seres humanos se ha desarrollado en las últimas décadas en el ámbito de las historias de ciencia ficción, donde creadores distópicos se imaginan un futuro dominado por las máquinas. Mientras, en el mundo real los científicos continúan diseñando aparatos que mejoran la calidad de vida humana.
En la actualidad, los implantes más avanzados se utilizan dentro del campo de la medicina. Marcapasos o prótesis de titanio son de uso corriente en hospitales de todo el mundo desde hace décadas. Los marcapasos contienen una pila que alimenta a un motor que manda impulsos eléctricos al corazón para mantenerlo tonificado y estable. El titanio se utiliza asimismo para prótesis de caderas y ensamblaje de huesos dadas sus propiedades de poco peso y elevada resistencia a la torsión y a la corrosión.
Pero estos dos ejemplos no son los únicos: otras partes del cuerpo también reciben implantes que mejoran la calidad de vida de las personas, como la reconstrucción del tejido óseo mediante material sintético reabsorbible (el fosfato de calcio), las prótesis de rodilla, el corazón artificial o los implantes dentales de metales (incluido el titanio).
Hay retinas artificiales que permiten a determinados invidentes recibir ciertas señales y, por tanto ver
Además, diversos tipos de prótesis espectaculares han prosperado en los últimos años. Un ejemplo interesante por las implicaciones que tiene, no sólo prácticas sino también emocionales, son las manos artificiales que responden a las señales eléctricas procedentes del cerebro. Con la llegada de la señal, músculos y tendones se contraen de manera coordinada y el sujeto puede coger objetos o gesticular con los dedos de un modo más o menos ágil.
También destacan los implantes de oído, que estimulan mediante señales eléctricas el nervio auditivo aumentando la capacidad de escucha; o las retinas artificiales que permiten a determinados invidentes recibir ciertas señales y por tanto ver, aunque sean sombras o perfiles. Estos dos tipos de implante ya se encuentran disponibles en el mercado para pacientes que puedan permitirse su coste, que es en la mayoría de los casos muy elevado.
Muchos de estos dispositivos todavía están en fase de desarrollo
Por ejemplo, una pierna artificial C-Leg, que está provista de la primera rodilla modular con la fase de apoyo e impulsión controlada por microprocesadores, tiene un coste superior a los 50.000 euros. Ahora bien, el paciente que incorpore está pierna podrá andar con un alto grado de normalidad e incluso correr y hacer deporte. De hecho, de cara al futuro se espera popularizar este tipo de implantes y reducir su precio, de modo que puedan llegar al mayor número posible de personas que los precisen.
De momento, muchos de estos dispositivos están en fase de desarrollo. Por ejemplo, en el caso de las retinas, actualmente disponen de una resolución muy escasa que da una visión parcial, aunque lo suficiente como para poder distinguir objetos y el movimiento de los mismos. Se estima que la visión humana está situada en torno a los 200 megapíxeles aunque al cerebro sólo llega una imagen de entre 1 y 1,5 megapixeles; estas retinas sólo pueden ofrecer por ahora unos cientos de píxeles de resolución.
Implantes minúsculos
Científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts están desarrollando un dispositivo del tamaño de una célula que sea capaz de calcular el crecimiento de un tumor y controlarlo
Por su parte, la nanotecnología (dispositivos microscópicos) también está jugando un papel importante en los implantes tecnológicos. Científicos del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) están desarrollando un dispositivo del tamaño de una célula que sea capaz de calcular el crecimiento de un tumor y controlar del mismo modo su tratamiento mediante el análisis de diferentes sustancias, como la glucosa y el oxigeno.
En el caso del cerebro, las tecnologías actuales están ensayando con diferentes dispositivos que mandan señales eléctricas a las partes más profundas del mismo para estimular los núcleos subtalámicos y mantenerlos tonificados, ya que son unas de las partes que se ven afectadas en la enfermedad de Parkinson.
Para mejorar las respuestas neuronales en determinadas enfermedades, científicos de la Universidad de Texas han ideado una técnica mediante el uso de nanotubos de carbono, logrando un mejor rendimiento en las terapias mediante estimulación eléctrica. En este sentido, los implantes cerebrales se han convertido en los más controvertidos por la capacidad que puedan tener de interferir en los actos de los individuos y manipular su voluntad.
A medio plazo, este tipo de implantes servirá para detectar problemas de salud como diabetes, cáncer o coronarios. Sin embargo, estas tecnologías también se están desarrollando para usos más lúdicos, como el desarrollo de un implante mamario con reproductor de MP3 incluido, según explicaron hace unos años los responsables de los laboratorios de BT.
Publicado en http://www.consumer.es/web/es/tecnologia/internet/2009/04/22/184382.php
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